Transparencias en la cama. Un rollo casero.

 Sol Segura

“Muchas personas están demasiado educadas para hablar con la boca llena pero no se preocupan de hacerlo con la cabeza vacía” así lo expresaba Orson Welles. La falta de educación o cultura, sea cual sea el ámbito, pone en riesgo nuestras decisiones y las consecuencias que conllevan. Si esto se aplica al sexo, las consecuencias pueden ser irreversibles y condicionar de porvida. Ante una laguna informativa o desconocimiento de cualquier tema que sea de interés y pueda servir de ayuda, lo más conveniente es preguntar, informarse, resolver dudas y adquirir conocimientos útiles. Sólo así se puede tener seguridad ante la sexualidad y luchar contra los riesgos innecesarios  que ponen en peligro la salud.

La sociedad, y sobre todo los jóvenes, cada vez están más abiertos a la sexualidad. Los más jóvenes comienzan más pronto a mantener relaciones sexuales, se derrumban tabúes y se pierde el miedo a preguntar y a aprender de las dudas que  surgen sobre sexo, sexualidad y salud. Ante el primer contacto con el sexo, las preguntas que surgen están relacionadas con la práctica sexual en sí, las dudas sobre salud y prevención surgen cuando el miedo o temor a contagio o embarazo no deseado acechan sobre una pareja. Para este tipo de situaciones la solución pasa por los métodos de barrera. Para parejas heterosexuales que quieren evitar el embarazo está el más conocido método, el preservativo, para parejas compuestas por dos hombres podemos encontrar el guante de látex, y para parejas de mujeres hay una barrera bucal que permite practicar sexo oral sin riesgo de infecciones, el cuadrante de látex.

No sólo se habla con más libertad de sexo en cuanto a la relación sexual en sí, desde el punto de vista más tradicional, la sociedad está más abierta a nuevas experiencias sexuales, que pasan por la masturbación a la pareja, sexo oral, estimulaciones anales o incluso relaciones sexuales en las que participen más de dos personas. En todos los casos es necesario usar métodos de protección que es preciso conocer. Para ello disponemos de las campañas de concienciación del Ministerio y Conselleria, campañas publicitarias, en farmacias y por mediación de expertos, como son los sexólogos, que en el caso de la Concejalía de Juventud del Ayuntamiento de Elche, ofrecen un servicio de aclaración de dudas mediante el foro, charlas entre jóvenes de 16 a 30 años mediante el Chat y con consultas privadas para aquellos que lo soliciten, normalmente ante problemas de mayor intensidad, como pueden ser problemas de pareja o eyaculación precoz. (www.Joveselx.es) 

Pero ante un caso práctico, por ejemplo una pareja de dos mujeres que tiene intención de mantener relaciones sexuales de tipo oral, pero que en ese mismo momento carece de la barrera bucal, ¿qué pueden hacer para evitar contagios? Pues aunque cueste de creer a simple vista la solución pasa por entrar en la cocina y utilizar algo tan cotidiano como el papel del que nos servimos para envolver los alimentos. El conocido como film transparente ofrece la posibilidad de convertirse en una herramienta sanitaria en las relaciones sexuales tanto entre mujeres como en hombres (en ellos servirían en la práctica de besos negros).

Un retal amplio de este papel colocado en la zona genital de la pareja evita infecciones y contagios sin disminuir la sensibilidad o el placer sexual. Un método bastante reconocido en el colectivo lésbico pero muy desconocido en el heterosexual y que se recomienda igualmente entre heterosexuales en relaciones orales. Para aquellos reticentes a utilizar este casero método, un  preservativo cortado para poder desplegarlo, de manera que quede una película cuadrada, protegerá igualmente de cualquier infección. Y para que no existan excusas ante prevención, el papel transparente no tiene sabor y en caso de utilizar preservativos, en el mercado se encuentra una gran variedad de productos destinados a proteger y desmitificar el preservativo en cuanto que se cree que reduce el placer. Los hay de diferentes tamaños, sabores incluso texturas, todos válidos para ser utilizados de la manera más habitual como en sexo oral.

Pero si el film transparente sirve para prevenir, ¿qué tipo de controles pasan los anticonceptivos para poder salir a la venta?

Los preservativos son productos sanitarios y como tal están regulados por normas técnicas especificas que detallan los controles que deben pasar a lo largo del proceso productivo. Así la norma ISO 4074 detalla tanto estudios de estabilidad, ensayos neurobiológicos, ensayos para cuantificar el nivel de proteínas (éstos están relacionados con el tema de las alergias) etc.

En los controles de calidad se establecen una serie de ensayos y parámetros que se tiene que controlar. Entre ellos están el volumen de explosión que mide la resistencia que ofrece el preservativo. Esta prueba se realiza introduciendo aire dentro del condón y se registra el volumen al cual el preservativo explota. También sirve para medir la presión. La normativa establece un mínimo de 18 litros de aire dentro del preservativo sin que éste se rompa, pero la media suele aguantar hasta 40 litros de aire.

Se hacen pruebas de control de agujeros, y pruebas de resistencia: volumen y presión de extorsión, propiedades físicas, integridad del material, ensayos de alargamiento y fuerza en la rotura. La normativa establece control de fases de control de calidad que determinan el nivel de aceptación y rechazo. Pero a estas pruebas mínimas que deben realizarse antes de que los profilácticos salgan al mercado, se suman los controles que las propias empresas establecen para ofrecer mayor garantía de producto.

La empresa Durex, con sede en Barcelona, es una de estas empresas que realizan controles paralelos a los de la normativa. Desde el departamento técnico de control de calidad se realizan pruebas con un control electrónico del 100% del producto, todos los preservativos son testados unitariamente por control electrónico en el 100% de la producción aparte de los controles en el proceso de producción y producto final. A diferencia de otras fábricas que realizan pruebas de calidad en base a una muestra representativa.

En el proceso de control de calidad de Durex, se emplea el 20% del coste total de producción y el 15% del total de personal de fábrica, lo que representa un control unitario de 147mil ensayos por lote de producción.

Pues a pesar de los controles sanitarios que se realizan a los profilácticos y protectores bucales, y por sorprendente que parezca, médicos y sexólogos recomiendan utilizar cuadrantes de papel de cocina para las prácticas de sexo oral ante la ausencia de los cuadrantes protectores que están a la venta en las farmacias, (que equivalen a un preservativo, pero bucal).

Sea cual sea el método, y sea cual sea la práctica sexual, queda claro que hay múltiples maneras de protegerse y esquivar enfermedades y contagios no deseados. Así disfrutar del sexo seguro está al alcance de cualquier cocina bien equipada. Al menos para practicar sexo oral.

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