Squirting: eyaculación femenina. ¿Un mito o una exageración?

Gemma Juan

-Si ya era misterioso llegar a encontrar el punto G femenino, más lo es llegar a tener o provocar la “eyaculación femenina”. ¿Un mito o una exageración?

La eyaculación femenina -que también recibe el nombre de squirting– es todavía un tema tabú en la sociedad. Ya sea por vergüenza, por desconocimiento o por no dar una impresión equivocada, pocas mujeres hablan sobre ese momento. Así que sea un mito o una exageración lo que está claro es que la eyaculación femenina es una gran desconocida para gran parte de la sociedad. ¿A qué se debe este desconocimiento? ¿Por qué parece no interesar demasiado el esclarecimiento de este supuesto mito?

En pleno siglo XXI, y a pesar de los avances científicos, “la sexualidad humana sigue planteando preguntas y desde la sexología no podemos responder a todas ellas”, recalca el sexólogo José Bustamante Bellmunt.

Una de ellas es sin duda la eyaculación femenina. Un fenómeno muy vinculado al punto G y que se coloca en una línea difusa entre el mito, la exageración que aparece en la pornografía y la realidad de muchas mujeres que viven de forma desigual este fenómeno. Y es que como indica David del Bass, productor de la productora cinematográfica “Pecado Adulto”, “el porno enfoca una faceta muy artificial e irreal de la sociedad española con respecto al sexo”.

Confusión con la orina

Aún siguen existiendo muchas conjeturas sobre qué es realmente el squirting. Mucha gente más que verlo como una eyaculación femenina, cree que únicamente se trata de pérdidas de orina, tal vez de ahí venga la poca aceptación y los prejuicios al respecto. Pero más allá de las diferentes teorías que hablan de que simplemente es una lubricación expulsada con fuerza o una sustancia diferente secretada por la uretra, “desde el punto de vista clínico lo que realmente nos interesa es la vivencia que la mujer y su pareja tienen del hecho”, expone Bustamante.

A lo largo de los años, este sexólogo ha visto pasar por su consulta un amplio abanico de mujeres. En relación con la eyaculación, muchas se avergüenzan de lo que ocurre y lo relacionan con “orinarse” o con una excesiva lubricación de la vagina, pero también hay otras que lo viven como una consecuencia lógica del disfrute, incluso hay un tercer grupo que suele obsesionarse porque ellas no lo experimentan y sienten que les falta algo.

UN POCO DE HISTORIA

Para ser un fenómeno tan desconocido, Aristóteles ya hablaba de la existencia de una especie de eyaculación femenina. Pero el motivo inicial que llevó al estudio de la eyaculación femenina fue la idea masculina del sexo. De hecho el propio nombre “eyaculación femenina” habla de tratar de encontrar en la mujer algo que pertenece a la respuesta sexual masculina. Galeno, por ejemplo, hablaba del semen femenino para referirse a este fenómeno.

Es a partir de los estudios del Punto G del doctor Gräfenberg cuando se le da una importancia mayor y algunos investigadores comienzan a interesarse por el tema. Los más destacados G.Mary Jane Sherfrey, Helen Singer Kaplan, Lonnie Barbach, William H. Masters. Este último, junto con Johnson, observó en 1966 la existencia de sustancias lubrificadoras secretadas por la vagina. Más tarde se descubrió que esa sustancia era distinta a la orina y que incluso contenía además de glucosa, fosfatasa ácida prostática, antígeno prostático, urea y creatina.

Pero si hay algo que hoy en día sigue llamando la atención de los sexólogos es la propia vivencia de la paciente, que puede sentirlo como algo impropio o vergonzante y que en muchos casos confunden con orina. El aumento de demandas de este tipo en las consultas, hace que se replantee la curiosidad científica por el tema.

Sin embargo, el principal problema sigue siendo la falta de financiación para este tipo de estudios tan caros. “Para investigar sobre la eyaculación femenina se debería contar con un laboratorio donde una mujer tuviese una eyaculación y nosotros poder medir el tipo de estimulación que ha requerido y la sustancia que segrega”, explica José Bustamante. El resto de estudios que se pueden hacer al respecto son de tipo estadístico, preguntando o entrevistando a mujeres; “pero de esta manera los resultados son más imprecisos”, añade.

Lo que sí se ha estudiado es la parte fisiológica. Se han descrito estructuras que supuestamente estarían relacionadas con ello, como las glándulas de Skene. Estas glándulas uretrales son el origen de la eyaculación femenina, situadas en la vagina y muy cerca del punto G. En el mayor momento de excitación estas glándulas se llenan de líquido que será soltado cuando la pelvis apriete distintos órganos, entre ellos estas glándulas. Este líquido no se parece al típico flujo vaginal, la textura es mucho más líquida, el color es casi transparente, su sabor es distinto y la cantidad es mucho mayor.

Pese a todo lo dicho, la mitología en torno a la eyaculación femenina sigue estando ahí, e incluso profesionales que prefieren no hablar de ello porque consideran que no hay suficientes datos y que los estudios que hay son poco rigurosos. “Desde mi punto de vista, lo más perjudicial en relación al tema, es la pornografía, que utiliza la eyaculación femenina de forma exagerada con mujeres que expulsan líquido como si se tratara de una manguera y que obviamente no es real”, recalca Bustamante. Y es algo que podemos encontrar fácilmente en muchas películas porno, pero no siempre es real lo que se ve. Esto no quiere decir que no exista realmente, únicamente que tal vez no en las cantidades tan espectaculares que se ven en el cine. De hecho, David del Bass afirma que la eyaculación femenina es un tema muy serio que quizás se frivoliza en el porno, “hay ocasiones en las que la eyaculación es cierta y otras en las que la chica se introduce líquido en la vagina y se falsea para hacer el show”. Al fin y al cabo, tal y como dice la actriz porno Yoha  Gálvez, “el porno es cine y siempre hay trucos, digan lo que digan”. Y esos trucos muchas veces no deben salir a la luz, ya que como indica la pornostar española, Aris Dark, “los secretos del porno han de seguir siendo secretos y trucos de las actrices porno”.

Diferente en cada mujer

El dicho de que cada persona es un mundo, si sustituimos persona por mujer, podría aplicarse también al caso de la eyaculación femenina. Según muchos expertos la eyaculación suele ser diferente en todas las mujeres. “Muchas disfrutan de su sexualidad, tienen orgasmos estupendos y dicen que no eyaculan”, especifica Bustamante. Ya que unas pueden secretar más líquido que otras, y en algunos casos la cantidad es mínima o incluso inexistente. En este último caso hay que especificar que sí que existe eyaculación, lo que pasa es que no es expulsada a través de la vagina, sino que sigue el camino contrario y se dirige a la vejiga, proceso que se conoce como Eyaculación Retrógada (hacia dentro)

Esto no es en realidad un problema. La disfunción eréctil, la eyaculación precoz, la falta de lubricación, el dolor en el coito, la falta de deseo o la anorgasmia sí son problemas que interfieren en la vivencia de la sexualidad. “Una mujer que no eyacule es sólo un problema cuando le genera pudor o le obsesiona” informa Bustamante.

Pocas afortunadas

Los sexólogos Rinna Riesenfeld y Luis Perelman piensan que probablemente todas las mujeres tienen la capacidad de eyacular, pero que muy pocas descubren este placer por falta de educación sexual. El potencial existe, pero algunas mujeres se cohíben creyendo que es orina y otras tienen miedo a perder el control, a disfrutar de la sexualidad, a auto-explorarse y conocerse en este terreno, lo que les puede provocar incluso que les cueste llegar al orgasmo.

Si aceptamos la teoría de que la eyaculación femenina es un reflejo de la masculina, ésta aparecerá en el 99% de los casos en los que una chica tenga un orgasmo, lo que no ocurrirá es que sea siempre visible. Algunos investigadores defienden que la variación de cantidad de sustancia y la fuerza con la que se expulsa depende de factores como el tamaño de las glándulas de Skene, la cantidad de lubricación de la mujer o la fuerza de la musculatura vaginal. Lo que está claro, es que la eyaculación no está relacionada con el placer. Otra cosa es el morbo y excitación que puede provocar para ambos, el hecho de segregar tanto líquido.

Yoha Gálvez empezó a experimentar con su cuerpo hace un año porque veía imposible que las mujeres pudieran eyacular. Así que se puso manos a la obra. Empezó a explorarse, a masturbarse, y se dio cuenta que sí que podía llegar a eyacular. “las mujeres tenemos el punto G más cerca de lo que pensamos”. Afirma que los orgasmos son más intensos y que se disfruta muchísimo más.

Estimulación del punto G

¿Y cómo podemos conseguir la eyaculación? Como se ha dicho antes se trata de controlar algunas de las principales técnicas de estimulación de nuestro punto más erógeno, el G, para que el proceso siga su curso natural. También podemos estimular nuestro punto G bien sirviéndonos de juguetes sexuales -hay cremas estimulantes para el punto G y muchos vibradores que son curvos en su extremo- o bien a través de nuestros propios dedos. Tú eliges.

El primer paso es introducir suavemente dos de tus dedos -el anular y el corazón- dentro de la vagina. Hazlo inclinados ligeramente hacia arriba, dejando que tu mano adopte la forma de un gancho o una “U”. Una vez dentro debes realizar un movimiento de adelante a atrás, como si estuvieras ejercitando los dedos o llamando a alguien. Repite el movimiento de forma regular y continuada, sin parar. Llegado el momento podrás sentir una sensación como si tuvieras ganas de orinar. No te preocupes, no se va a dar el caso, así que no pares y sigue realizando el movimiento. Esa sensación es consecuencia de la presión de la pelvis sobre las glándulas de Skene. Una vez que sientas esa sensación como de orinar de la que antes hablábamos quiere decir que el proceso se ha desencadenado y que en breves momentos alcanzarás la eyaculación. Si no quieres manchar las sábanas -la cantidad que se eyacula, como hemos dicho, varía de mujer a mujer- coloca algo que absorba el líquido.

Para Aris Dark “la eyaculación femenina es el súmmum de un buen orgasmo. Es como tener siete orgasmos en uno. Todo tu cuerpo se sensibiliza, empiezas a temblar y ahí es cuando todo el líquido de tu cuerpo sale. Te relajas tanto que sale todo lo que llevas dentro. Es un punto de cavidad rugosa, justo a la entrada de la vagina, que hay que presionar, no rozarlo, sino presionarlo constantemente sin cambiar el ritmo”.

Un mito o una exageración, pero la eyaculación femenina es un fenómento que todas podemos disfrutar. Sólo es cuestión de práctica y de autoexploración.

Comments
2 Responses to “Squirting: eyaculación femenina. ¿Un mito o una exageración?”
  1. María dice:

    Muy buen reportaje. Estoy segura de que si este tema afectara a los hombres de una forma más directa, seguro, seguro, que sacarían dinero para investigarlo. Con los estudios tan tontos que hay por ahí qué pena que no se estudie más cosas que ayudarían a muchas mujeres. Parece que el machismo sigue dictando según que estudios.

    Saludos

    • PNS dice:

      El machismo y la poca financiación. Es increíble que algo de los que ya habló Aristóteles, en pleno siglo XXI todavía no se tengan respuestas a las tantas preguntas que existen en la sociedad actual.
      Muchas gracias por dar tu opinión María.

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