Donar óvulos: generosidad retribuida

Gemma Juan

Judith Martínez coge el metro desde su piso de Valencia para dirigirse al IVI y empezar el tratamiento necesario para donar óvulos. Dos veces al año realiza esta operación que además de permitirle ayudar a mujeres que no pueden tener hijos, la clínica le paga por ello. Tenía 23 años cuando donó por primera vez tras aconsejarle esta agradable experiencia una de sus amigas. Pero lo que empezó siendo puro altruismo se ha convertido en una manera de sobrevivir y poder llegar a fin de mes.

Actualmente llegan a ser tan graves las consecuencias de la actual crisis económica que son muchas las personas como Judith que optan como recurso para obtener dinero fácil, la donación de gametos.Actualmente este es el único procedimiento mediante el cual por donar obtienes una retribución, ya que en la donación de sangre o plasma no existe compensación económica.

Se encuentra en 4º de carrera, pero Judith no dispone ni de beca ni de un salario mensual, puesto que se ha quedado sin trabajo como consecuencia de la crisis económica. Para más inri, pertenece a una familia numerosa y sus padres no se pueden permitir pagarle la carrera y el alquiler del piso. Es por esto por lo que dos veces al año, se ofrece para donar óvulos. Como ella, son muchas las chicas que recurren a la donación para poder sobrevivir al día a día.

La mayoría de las mujeres que pidieron información el año 2008 y hasta mayo de 2009 lo hacían por motivos económicos; así lo ha revelado un estudio elaborado por la clínica Fertilab.

Pero la fertilidad también llega a ser un gran problema. Las cifras son impactantes: cada vez existen más problemas de fertilidad. Tanto es así, que una de cada cuatro parejas tiene dificultades para concebir y una de cada cinco mujeres necesitará el óvulo de otra para tener un hijo. En España, miles de jóvenes donan sus ovocitos, ya sea por dinero o por solidaridad. Una práctica que permite el nacimiento de cientos de niños cada año.

Judith sabe perfectamente lo que significa ser madre. Es la mayor de siete hermanos, hecho que le ha llevado a madurar más rápido de lo habitual para ayudar a su madre con la educación de sus hermanos. Ahora sigue ayudando, pero lo hace a aquellas mujeres que no tienen la posibilidad de tener hijos.

Chicas jóvenes, solteras y con estudios medios o altos

Según un estudio realizado hace dos años por el Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI) de Sevilla. “La media es de 25 años, solteras y con estudios medios o altos y, en general, de la rama sanitaria“, comentó Manuel Fernández, director de este centro.

Judith Martínez se ajusta a este perfil. Estudia Psicología en la universidad de Valencia, está soltera y a sus 25 años es la sexta vez que dona óvulos. Donó por primera vez a los 23 años y desde entonces ha donado dos veces por año, lo más recomendable según marcan los especialistas. Dentro de muy poco esta sexta vez será la última para muchas chicas debido a que “en brevísimo va a salir un nuevo decreto que limita a seis el número de veces que una donante puede donar. Se prefiere que donen muchas chicas jóvenes y evitar que una misma donante repita. Todo esto hasta cierto punto, puesto que no es que haya en absoluto el más mínimo riesgo, pero quizás es mejor tener una diversificación”, ha argumentado el doctor Xavier Nadal, coordinador de la unidad de reproducción asistida del centro médico Teknon. Destacar que esta ley solo afectará desde el momento en el que se apruebe la ley, por lo que a Judith aunque haya donado seis veces, no le afectaría.

Donar óvulos no es tan fácil ya que antes de hacerlo Judith debe tomar hormonas durante un mes para crear más óvulos de lo normal y luego debe someterse a su extracción con anestesia general. Un proceso que dura unos 10-15 minutos y para el cual Judith tiene que estar sedada. “Quizás lo más complicado sea el tratamiento anterior debido a que te tienes que estar pinchando todos los días, pero es un esfuerzo que merece la pena” afirma Judith.

Riesgos

Hay que tener en cuenta los riesgos a los que se somete una mujer que dona ovocitos. Judith pierde cada vez que dona un 0.5 % de su fertilidad. “La cantidad que nos pagan es justa o incluso un poco baja, porque no es un gran esfuerzo el que hacemos, pero sí que nos arriesgamos perdiendo parte de nuestra fertilidad”.

No obstante, la donación de óvulos es un acto positivo que beneficia a ambas partes: a la donante y a la receptora. Por un lado, las mujeres con problemas de fertilidad ven realizado su tan anhelado sueño de ser madres. Por otro, las mujeres donantes de óvulos se ven beneficiadas porque se les hace un examen físico completo que les permite conocer si su función ovárica es normal, además de descartar enfermedades hereditarias, de transmisión sexual, etc.

Por lo tanto, como primer paso, se realizarán dos entrevistas personales. La primera entrevista a modo informativo donde se le explica todo el tratamiento con sus pros y sus contras; y la segunda entrevista es donde se le abre su historia clínica y se firman los consentimientos informados, además de tener una entrevista con un psicólogo. Tras la segunda entrevista, se la cita para una visita con un ginecólogo del centro y de esa manera poder realizarle todos los exámenes físicos necesarios. Una vez comprobado que todas las pruebas han salido correctas y que reúne todos los requisitos,  se admite a la mujer como donante de óvulos. El tratamiento se puede leer detenidamente aquí.

Beneficios

La donación de óvulos también aporta otros beneficios a la donante tales como la satisfacción de saber que se ayuda a otra mujer a cumplir el sueño de ser madre, lo que conlleva a sentirse bien con uno mismo, así como una compensación económica por el tratamiento al que se ha visto sometida. Un proceso fácil y con poco dolor, ya que según afirma Judith “el malestar se puede comparar con un dolor de regla fuerte, es un poco molesto, pero se puede aguantar fácilmente”. Además, los centros ya se encargan de que donante y receptora se parezcan en cuanto a color de piel, de ojos, peso, estatura… de tal manera que se consiga que el niño se parezca a la madre.

Los requisitos para ser donante de óvulos son bastante exigentes, “una buena candidata para nosotros, es aquella mayor de edad y menor de 30 años (aunque la ley permita hasta los 35), que presente un buen estado de salud y no padezca ninguna enfermedad hereditaria como la fibrosis quística, ni infecciones por el VIH, Hepatitis B o C, herpes, sífilis, chlamydias, citomegalovirus, rubéola o toxoplasmosis”, informa Luisa Cuesta, embrióloga CIRA Las Palmas.
Es por ello por lo que a la donante de óvulos se le realiza un completo análisis hormonal y exploración ginecológica para confirmar que goza de un buen estado de salud reproductivo.

No sólo es por el dinero

Pero a pesar de la crisis, la combinación de ambos factores (dinero y altruismo) suele estar detrás de las donaciones. Aunque la balanza se decline cada vez más por el dinero,   “el 85% lo hace por los dos motivos”, afirma Fernández.

Para Judith es un poco de todo. Ha recibido 900 euros por cada extracción. La primera vez que donó óvulos se encontraba trabajando por lo que su principal motivo para donar no era el dinero. “Me pareció una buena idea poder ayudar a mujeres que no pueden tener hijos”. Pero a partir de aquí y debido a que Judith se quedó sin trabajo y estaba estudiando, las últimas cinco veces que ha donado ha sido por la recompensa, “Con el poco dinero que me da mi familia no me da para comer y para pagar el alquiler, y con este dinero puedo vivir unos meses”.

Una ilusión. Ser madre. Todas hemos jugado a mamás y a papás, nos hemos peleado siempre por ser la mamá, hemos debatido con las amigas cuantos hijos queríamos y qué nombres les íbamos a poner, hemos pensado a qué edad tendríamos nuestro primer hijo, nos hemos imaginado cómo sería… pero hay veces que la vida te impide cumplir todos tus sueños, y existen muchas mujeres que no pueden cumplir el sueño de ser madres. Tú podrías ser una de ellas. O tu mejor amiga. O tu hermana. Una donación puede hacer feliz a una familia entera. Y Judith ha cumplido el sueño de seis familias.

Comments
4 Responses to “Donar óvulos: generosidad retribuida”
  1. Fantastico artículo Gemma, espero que puedas publicarlo en periódicos de tirada nacional, merece la pena leerlo.
    Enhorabuena.

  2. Maje dice:

    Suscribo la opinión de Vicent. Muy buen trabajo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

  • Categorías

A %d blogueros les gusta esto: